Gijón suma cinco nuevas naves en Lloreda para hacer crecer la oferta municipal de espacios empresariales.
El Ayuntamiento de Gijón avanza con paso firme en su compromiso con el crecimiento industrial y la creación de espacios empresariales modernos. Con una inversión de 1,6 millones de euros y un plazo de ejecución de doce meses, el nuevo proyecto de cinco naves industriales en el polígono de Lloreda refuerza la red municipal de infraestructuras productivas y busca atraer nuevas oportunidades de negocio al municipio.
Las instalaciones, promovidas por la empresa pública PETSA (Promoción Empresarial y Turística de Gijón), se situarán en la calle Carmen Leal Mata, una ubicación estratégica que permite una excelente conexión con las principales vías logísticas del concejo. Cada nave, de unos 200 metros cuadrados, estará equipada con todo lo necesario para albergar actividades productivas de diversa índole, desde empresas emergentes hasta negocios consolidados que requieran espacios funcionales y eficientes.
El diseño, a cargo del arquitecto Jeremías Sampedro, combina modernidad, accesibilidad y sostenibilidad, con una estructura arquitectónica que optimiza el espacio disponible y facilita la operatividad de las empresas que se establezcan en el recinto.
Arquitectura eficiente y adaptable a las nuevas demandas industriales
Cada una de las naves contará con una planta baja versátil, donde se ubicará una sala polivalente conectada a un acceso peatonal. Desde este punto, se podrá acceder tanto al interior de la nave principal como a una oficina con dos puestos de trabajo situada en la planta primera, comunicada mediante una escalera interior.
La distribución incluye un vestuario accesible, un aseo adaptado y un portón de 3,5 metros de ancho, diseñado para permitir el acceso de vehículos y maquinaria industrial. Este enfoque arquitectónico busca ofrecer flexibilidad funcional, adaptándose a diferentes modelos de negocio.
El proyecto pone un énfasis especial en la eficiencia energética, con materiales de alta calidad que garantizan un bajo consumo y un aislamiento óptimo. Además, las naves estarán preparadas para la instalación de tecnologías inteligentes, que faciliten la gestión del consumo eléctrico, la iluminación y la climatización.
Tecnología y seguridad integral: sistemas de seguridad para naves industriales
Uno de los pilares fundamentales de este proyecto es la incorporación de sistemas de seguridad para naves industriales que garanticen la máxima protección de las instalaciones y de los trabajadores.
Estos sistemas incluyen alarmas contra incendios, videovigilancia perimetral, sensores de movimiento, control de accesos automatizado y monitorización remota. Cada nave contará con un sistema de detección temprana de humos y gases, así como con mecanismos de ventilación automática que se activarán en caso de emergencia.
La implementación de estos sistemas responde a la necesidad de ofrecer entornos industriales seguros y eficientes, donde las empresas puedan desarrollar su actividad con total tranquilidad. Además, estas medidas cumplen con las normativas europeas de seguridad industrial, posicionando al polígono de Lloreda como un referente en infraestructuras modernas y seguras.
Seguridad pasiva y protección estructural: ignifugaciones Promatec
En materia de seguridad estructural, las nuevas instalaciones contarán con la aplicación de ignifugaciones Promatec, una tecnología avanzada de protección pasiva contra incendios que permite incrementar la resistencia de las estructuras metálicas ante el calor extremo.
Las ignifugaciones Promatec están diseñadas para retrasar la propagación del fuego, garantizando que las estructuras mantengan su integridad durante más tiempo en caso de siniestro. Este tipo de protección es esencial para minimizar daños, facilitar la evacuación del personal y permitir la intervención rápida de los servicios de emergencia.
Además de su eficacia técnica, este tratamiento cumple con los más altos estándares europeos en materia de seguridad y sostenibilidad, ya que se fabrica con materiales ecológicos y de baja emisión de compuestos volátiles. Con su implementación, las naves de Lloreda se convierten en un ejemplo de infraestructura industrial de alta seguridad, preparada para los desafíos del futuro.
Prevención y respuesta eficaz: protección contra incendios
Otro de los ejes centrales del proyecto es la protección contra incendios, un aspecto que ha sido cuidadosamente planificado desde el diseño inicial de las naves.
El sistema de proteccion contra incendios incluirá rociadores automáticos, detectores de humo, extintores estratégicamente distribuidos y un completo sistema de hidrantes en el perímetro exterior. Asimismo, se han establecido rutas de evacuación señalizadas y se incorporarán materiales ignífugos en paredes, techos y cerramientos, reduciendo significativamente la propagación del fuego en caso de emergencia.
Estas medidas no solo protegen las instalaciones y los bienes materiales, sino también la integridad de los trabajadores, cumpliendo con las normativas más estrictas de prevención y seguridad industrial. Además, las empresas que se instalen en estas naves recibirán formación en protocolos de emergencia y evacuación, consolidando una cultura de prevención activa.
Sostenibilidad y eficiencia energética al servicio del futuro
El compromiso del Ayuntamiento de Gijón con la sostenibilidad se refleja también en este proyecto. Las naves de Lloreda se construirán con criterios de eficiencia energética, priorizando el uso de materiales reciclables y de bajo impacto ambiental.
Se prevé la instalación de iluminación LED, sistemas de recuperación de energía y aislamientos térmicos y acústicos de última generación. Asimismo, se incluirán puntos de recarga para vehículos eléctricos y sistemas de gestión inteligente de residuos, alineados con los objetivos de desarrollo sostenible.
De esta forma, las nuevas naves no solo se posicionan como un modelo de innovación y seguridad, sino también como un ejemplo de construcción responsable y ecológica.
Impulso económico y proyección empresarial para Gijón
La creación de estas cinco nuevas naves industriales supone un revulsivo económico para Gijón y su área metropolitana. La inversión de 1,6 millones de euros no solo generará empleo durante la fase de construcción, sino que también favorecerá la instalación de nuevas empresas, consolidando a la ciudad como un polo industrial competitivo en el norte de España.
Además, la gestión de las instalaciones por parte de PETSA permitirá garantizar un uso racional de los espacios, con prioridad para emprendedores, pymes y proyectos de innovación que necesiten un entorno moderno y seguro para desarrollar su actividad.
Con esta iniciativa, Gijón refuerza su posición como una ciudad líder en desarrollo industrial sostenible, comprometida con el futuro empresarial y el bienestar de su comunidad.
Innovación, seguridad y sostenibilidad al servicio de la industria gijonesa
El proyecto de las nuevas naves de Lloreda es un ejemplo de urbanismo industrial inteligente, donde convergen la eficiencia arquitectónica, la seguridad integral y la sostenibilidad ambiental. Gracias a la implementación de sistemas de seguridad para naves industriales, la aplicación de ignifugaciones Promatec y las medidas avanzadas de protección contra incendios, Gijón se consolida como un referente nacional en el diseño de infraestructuras seguras y adaptadas a las exigencias del siglo XXI.
Con visión, inversión y planificación, el municipio demuestra que el futuro industrial puede ser más seguro, innovador y sostenible, generando valor para las empresas y bienestar para la sociedad.
