Las llamas calcinan el inmueble del antiguo restaurante Adega do Emilio en As Caldas. El fuego arrasa un edificio cerrado desde 2020 en la avenida de As Caldas.
Un incendio declarado este jueves en el antiguo restaurante A Adega do Emilio, situado en el número 11 de la avenida de As Caldas, en el barrio ourensano de A Ponte, ha provocado importantes daños en el inmueble. El establecimiento llevaba varios años cerrado después de finalizar su actividad hostelera y las llamas generaron una intensa humareda visible en la zona.
Los servicios de emergencia se desplazaron hasta el lugar para intervenir ante la evolución del fuego. Los bomberos trabajaron en la extinción de las llamas y en las labores posteriores para asegurar el inmueble. Por el momento no se han determinado las causas del incendio, mientras tampoco se ha concretado el alcance definitivo de los daños ocasionados en la construcción.
Un inmueble sin actividad desde hace seis años
El edificio afectado dejó atrás su etapa como establecimiento hostelero en octubre de 2020, después de más de dos décadas de funcionamiento. A Adega do Emilio había abierto sus puertas el 11 de diciembre de 1994 de la mano del hostelero ourensano Emilio Paradela Feijóo.
El restaurante ocupaba un espacio con una historia anterior a su actividad gastronómica. El inmueble había sido utilizado como hospedería y caballeriza durante el siglo XIX, cuando la zona estaba relacionada con el tránsito de tratantes de ganado. Su arquitectura conservaba elementos tradicionales, entre ellos muros de piedra, vigas de madera, distintos comedores y un patio interior.
Durante años, el establecimiento formó parte de la oferta gastronómica de la ciudad. Su propuesta estaba centrada en productos y platos habituales de la cocina gallega, con presencia de carnes, bacalao, pulpo y empanadas, entre otras elaboraciones.
Una etapa posterior antes del cierre definitivo
Tras el fallecimiento de Emilio Paradela Feijóo en 2014, el restaurante inició una nueva etapa. Dos años después, en 2016, el hostelero Pablo Domínguez tomó las riendas del negocio y lo reabrió bajo el nombre de A Adega das Caldas.
El nuevo establecimiento mantuvo buena parte de la imagen tradicional del restaurante original y continuó desarrollando su actividad en el histórico inmueble de la avenida de As Caldas. Sin embargo, la situación económica derivada de la pandemia terminó afectando al negocio y desembocó en el cierre definitivo en 2020.
Desde entonces, el inmueble permanecía sin actividad. El paso de los años transformó un espacio que durante décadas había tenido un uso comercial en una construcción actualmente cerrada.
Los medios de primera intervención ante un fuego
Los extintores constituyen uno de los recursos destinados a la primera intervención cuando se detecta un fuego de pequeñas dimensiones y las condiciones permiten actuar sin asumir riesgos. Su utilidad reside en que pueden proporcionar una respuesta inmediata antes de que las llamas alcancen una mayor extensión, siempre que el tipo de agente extintor sea adecuado para el material que está ardiendo.
En establecimientos comerciales, edificios y otros espacios de uso público, la selección, ubicación, señalización y mantenimiento de estos equipos forman parte de las medidas contempladas dentro de la seguridad contra incendios. Su eficacia depende, entre otros factores, de que se encuentren correctamente conservados y accesibles.
La importancia de elegir correctamente un extintor
Un extintor no es un dispositivo universal para cualquier clase de fuego. Existen diferentes agentes y capacidades, diseñados para responder ante distintos tipos de combustibles y situaciones. Por ello, la elección del equipo debe guardar relación con los riesgos existentes en cada espacio.
Ante un conato, disponer de un equipo apropiado y saber utilizarlo puede facilitar una intervención durante los primeros instantes. No obstante, cuando las llamas presentan una evolución rápida, existe una elevada producción de humo o la situación compromete la seguridad de las personas, la prioridad debe ser abandonar el lugar y avisar a los servicios de emergencia.
El fuego vuelve a afectar a un edificio sin uso en A Ponte
El suceso registrado en el antiguo restaurante no constituye el único episodio de estas características ocurrido recientemente en el entorno. La zona de A Ponte ya había registrado otros incendios en construcciones sin actividad.
A finales de mayo, otro edificio abandonado situado en la calle Basilio Álvarez, próxima a la avenida de As Caldas, resultó afectado por un incendio que provocó graves daños. La sucesión de ambos episodios vuelve a dirigir la atención hacia el estado de determinados inmuebles que permanecen cerrados y sin uso durante largos periodos.
La situación de estos edificios plantea además dificultades específicas para los equipos de emergencia. La falta de actividad habitual significa que no existe una presencia cotidiana de trabajadores, clientes o responsables que pueda alertar de inmediato ante cualquier incidencia. A ello se pueden sumar las condiciones propias de construcciones antiguas, cuya distribución y estado pueden complicar las labores de extinción. Comparte esta entrada y sigue leyendo más reportajes en extintoresprotector.com.
Una intervención condicionada por las características del inmueble
En un incendio desarrollado en una construcción cerrada, los bomberos deben afrontar un escenario diferente al de un establecimiento en funcionamiento. La ausencia de personas en el interior elimina determinados riesgos asociados a la evacuación, pero puede dificultar la identificación del origen del fuego y el acceso a las distintas dependencias.
La presencia de materiales constructivos antiguos, elementos de madera u otros objetos acumulados en un inmueble sin actividad también puede influir en la propagación de las llamas y en la generación de humo. Cada intervención requiere, por tanto, valorar las condiciones concretas del edificio y la evolución del incendio.
Por ahora, las circunstancias que originaron el fuego de la avenida de As Caldas continúan sin aclararse. Las actuaciones realizadas por los servicios de emergencia permitieron trabajar sobre las llamas y controlar la situación, mientras queda pendiente conocer con mayor precisión el alcance de los daños sufridos por un inmueble que durante 26 años estuvo ligado a la historia hostelera de A Ponte.
El antiguo Adega do Emilio queda así marcado por un nuevo episodio que afecta a una construcción que llevaba años cerrada. El incendio ha puesto fin a buena parte de los elementos que todavía permanecían en el edificio y deja pendiente la valoración de su estado tras la actuación de los equipos de emergencia.
