Previsel refuerza en Ourense la cultura preventiva con simulacros avanzados y formación especializada en emergencias. Expourense convierte la prevención laboral en protagonista con ejercicios de alto impacto.
La última edición del salón Previsel celebrada en Expourense volvió a situar a Ourense como referencia en materia de prevención laboral, seguridad y respuesta ante emergencias, reuniendo a profesionales, alumnado de Formación Profesional y especialistas técnicos en una jornada marcada por actividades de gran impacto visual y formativo.
Uno de los momentos más comentados fue el simulacro de tirador activo, una recreación organizada con apoyo de cuerpos especializados en emergencias donde se representó la entrada de una persona armada en el recinto, provocando una evacuación inmediata, varios heridos simulados y una víctima mortal ficticia. El ejercicio culminó con la intervención del helicóptero medicalizado del 061, generando un entorno realista que permitió ensayar protocolos de reacción ante incidentes extremos.
La participación masiva confirmó el interés creciente por la cultura preventiva aplicada a espacios públicos, centros educativos y entornos laborales. Durante toda la jornada, el recinto acogió más de medio centenar de actividades técnicas enfocadas en anticipar riesgos, mejorar la coordinación de equipos y actualizar conocimientos prácticos en materia de seguridad, salud y bienestar profesional. El aforo completo en numerosos talleres reflejó la relevancia de este encuentro para Galicia y para quienes trabajan en sectores donde la capacidad de respuesta puede marcar una diferencia decisiva.
Formación práctica sobre seguridad activa y análisis de extintores
Entre los contenidos que despertaron mayor interés técnico figuraron las sesiones centradas en protección contra incendios, donde se abordaron criterios actuales de selección de equipos, mantenimiento preventivo y capacidad de respuesta frente a distintos tipos de fuego. Dentro de estas formaciones también surgió el análisis sobre extintores co2 precio, una cuestión especialmente relevante para empresas, centros educativos y espacios industriales que deben adaptar sus sistemas de seguridad a normativas actualizadas y a necesidades reales de intervención.
Los especialistas explicaron que los extintores de dióxido de carbono mantienen una alta demanda por su eficacia frente a incendios eléctricos y por no dejar residuos tras la descarga, característica fundamental en cuadros eléctricos, laboratorios, salas técnicas y oficinas con equipamiento electrónico. La evaluación económica de estos equipos se abordó desde una perspectiva técnica: volumen de carga, homologación, presión certificada, durabilidad del cilindro y facilidad de recarga. Además, se insistió en que la inversión en dispositivos adecuados forma parte de una estrategia preventiva integral, especialmente en instalaciones donde el riesgo eléctrico permanece constante.
Talleres de intervención inmediata con extintores y protocolos de reacción
Otra de las áreas más concurridas del salón fue la dedicada al manejo práctico de extintores, donde alumnado y profesionales pudieron intervenir en ejercicios controlados para conocer tiempos de reacción, posición correcta de disparo, distancia de seguridad y tipos de agente extintor según el origen del fuego. Las demostraciones permitieron comprobar cómo una actuación correcta en los primeros segundos resulta decisiva para contener incidentes antes de que evolucionen hacia emergencias mayores.
Las prácticas mostraron escenarios habituales: fuego en maquinaria, combustión en superficies líquidas inflamables y cortocircuitos en instalaciones eléctricas. Cada simulación estuvo acompañada por explicaciones técnicas sobre errores frecuentes durante una primera intervención, incluyendo la incorrecta orientación del chorro, la pérdida de visibilidad por humo o la aproximación excesiva al foco de ignición. Este tipo de talleres reforzó la idea de que la prevención no se limita a instalar equipos, sino a garantizar que cada persona sepa utilizarlos con rapidez y precisión.
El simulacro de tirador activo elevó el nivel técnico de la jornada
La actividad que generó mayor expectación fue el simulacro de evacuación por amenaza armada, diseñado por la Asociación de Técnicos de Emerxencias Sanitarias e Xestores de Emerxencias de Galicia con apoyo operativo de la Policía Nacional. La recreación permitió activar protocolos de emergencia complejos en tiempo real, incluyendo señalización de zonas seguras, coordinación de evacuación masiva y asistencia sanitaria inmediata.
Participaron técnicos procedentes de Galicia, Portugal y Madrid, lo que aportó diversidad de procedimientos y experiencia comparada. La escena se desarrolló con alta fidelidad: una persona armada simuló varios disparos dentro del recinto, obligando a evacuar a centenares de asistentes mientras equipos de emergencias clasificaban heridos, establecían prioridades sanitarias y coordinaban la llegada de recursos externos.
La utilización del helicóptero del 061 reforzó el componente realista del ejercicio, permitiendo ensayar también la gestión del espacio aéreo de emergencia y la comunicación entre unidades terrestres y aéreas. Este tipo de simulaciones, poco frecuentes en ferias especializadas, amplían la preparación frente a escenarios de alto impacto donde la rapidez operativa resulta determinante, destaca el portal especializado extintoresprotector.com
Primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar como eje de participación estudiantil
La presencia de alumnado de Formación Profesional procedente de diferentes puntos de Galicia aportó dinamismo a una programación diseñada para combinar teoría y práctica. Cruz Vermella Ourense dirigió talleres de reanimación cardiopulmonar (RCP) que permitieron practicar maniobras básicas de asistencia inmediata ante parada cardiorrespiratoria.
Los ejercicios incluyeron secuencias de compresiones torácicas, control de vía aérea y uso inicial de desfibriladores en escenarios simulados. La alta participación demostró el interés por adquirir competencias útiles no solo en el entorno laboral, sino también en situaciones cotidianas donde una respuesta rápida puede salvar vidas (ver extintores co2 5 kg).
Además, el alumnado vinculado a electricidad, edificación y emergencias sanitarias participó en simuladores virtuales capaces de recrear incidentes industriales, evacuaciones y accidentes laborales con diferentes niveles de dificultad.
Prevención laboral y salud: una estrategia de actualización permanente
El salón mantuvo también una dimensión institucional a través de seminarios impulsados por el Issga dentro de la estrategia gallega de seguridad y salud laboral con horizonte 2027. Estas sesiones analizaron líneas prioritarias para reducir la siniestralidad mediante vigilancia preventiva, adaptación de protocolos y actualización de procedimientos en sectores especialmente expuestos.
Uno de los mensajes centrales fue que la prevención eficaz exige continuidad, evaluación periódica y formación recurrente. La reducción de accidentes no depende de medidas aisladas, sino de una cultura técnica sostenida que integre mantenimiento, formación y capacidad de reacción.
Ourense consolida un encuentro profesional de referencia en Galicia
La evolución de Previsel confirma que Ourense mantiene un papel destacado como punto de encuentro profesional para sectores vinculados a emergencias, seguridad industrial y salud laboral. La combinación de talleres prácticos, simulaciones avanzadas y análisis técnico permite que el evento trascienda el formato expositivo y se convierta en un espacio de entrenamiento aplicado.
Cada edición amplía su impacto al incorporar nuevas realidades de riesgo y nuevos protocolos de respuesta. Desde incendios convencionales hasta amenazas complejas en espacios públicos, el objetivo permanece claro: reforzar la preparación técnica antes de que ocurra una emergencia real.
La asistencia de estudiantes, técnicos, instituciones y especialistas consolida una red de conocimiento compartido que fortalece la prevención en Galicia y multiplica la transferencia de experiencia hacia empresas, centros educativos y administraciones públicas.
Al cierre de la jornada quedó claro que la seguridad moderna exige anticipación, práctica constante y actualización técnica continua, pilares que Previsel volvió a colocar en el centro del debate profesional.
