UNE-EN 671-1

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UNE-EN 671-1. Guía completa sobre la norma que regula las Bocas de Incendio Equipadas con manguera semirrígida.

La protección contra incendios en edificios requiere sistemas capaces de actuar con rapidez desde el primer momento en que aparece un conato de fuego. Entre todos los equipos disponibles, las instalaciones fijas de agua ocupan un lugar esencial por su capacidad para suministrar un caudal continuo que permita controlar las llamas mientras llegan los servicios de emergencia. Para garantizar que estos dispositivos cumplen unos elevados estándares de calidad y funcionamiento existe una normativa específica que establece los requisitos técnicos que deben reunir durante su fabricación, comercialización y puesta en servicio.

La norma UNE-EN 671-1 constituye la referencia técnica para las Bocas de Incendio Equipadas con manguera semirrígida. Su aplicación permite que fabricantes, instaladores, ingenierías y responsables de mantenimiento trabajen con unos criterios homogéneos, asegurando que cada equipo responda correctamente cuando sea necesario utilizarlo. Gracias a esta regulación se consigue una mayor fiabilidad, una mejor durabilidad y un funcionamiento seguro durante toda la vida útil de la instalación.

La boca de incendio equipada como elemento esencial de la protección activa

La boca de incendio equipada representa uno de los sistemas de extinción más eficaces para actuar durante los primeros minutos de un incendio. Se encuentra conectada de manera permanente a una red de abastecimiento de agua y permite disponer de un suministro continuo, algo que resulta fundamental cuando el fuego comienza a propagarse.

Este equipo está diseñado para que pueda ser utilizado por los ocupantes del edificio de forma sencilla, sin necesidad de disponer de una formación técnica avanzada. Su diseño facilita un despliegue rápido de la manguera, una apertura cómoda de la válvula y un manejo preciso de la lanza, permitiendo dirigir el agua hacia el foco del incendio con rapidez.

La instalación de estos sistemas es habitual en hospitales, hoteles, centros educativos, aparcamientos, edificios administrativos, centros comerciales, industrias, aeropuertos, estaciones de transporte, museos, bibliotecas y numerosos edificios donde la normativa exige disponer de medios de extinción inmediatos.

BIE: un sistema diseñado para ofrecer agua de forma continua

La BIE es un equipo fijo conectado de manera permanente a la red hidráulica contra incendios del edificio. Su finalidad consiste en proporcionar un caudal constante de agua durante un periodo prolongado, lo que permite mantener las labores iniciales de extinción hasta que intervengan los bomberos.

A diferencia de los extintores portátiles, cuya autonomía depende de la cantidad de agente extintor almacenado en su interior, este sistema permanece alimentado por la red de agua siempre que la instalación conserve la presión y el caudal previstos durante su diseño.

Generalmente, una BIE incorpora un armario metálico o fabricado en poliéster, un carrete giratorio, una manguera semirrígida, una válvula de apertura, una lanza regulable, racores, soportes y un sistema de giro que facilita el desenrollado. Además, incorpora señalización exterior perfectamente visible para facilitar su localización durante una emergencia.

Cada uno de estos elementos debe cumplir exigentes requisitos de fabricación que aseguren un funcionamiento fiable incluso después de muchos años de servicio.

UNE-EN 671-1: la norma que garantiza calidad y seguridad

La UNE-EN 671-1 corresponde a la versión española de la norma europea EN 671-1:2012, publicada por AENOR en junio de 2013. Sustituyó a la edición anterior con el objetivo de actualizar los criterios técnicos y adaptarlos a las exigencias del Reglamento Europeo de Productos de Construcción.

Su finalidad consiste en definir las características técnicas que deben reunir las Bocas de Incendio Equipadas con manguera semirrígida antes de ser comercializadas dentro del mercado europeo.

La norma establece requisitos relacionados con:

  • Materiales empleados.
  • Resistencia mecánica.
  • Comportamiento hidráulico.
  • Ensayos de presión.
  • Resistencia a la corrosión.
  • Evaluación de la conformidad.
  • Marcado CE.
  • Identificación permanente del producto.

Gracias a estos controles, todos los equipos certificados ofrecen un nivel homogéneo de seguridad y prestaciones.

Equipos incluidos dentro del ámbito de aplicación

La norma regula específicamente las Bocas de Incendio Equipadas con manguera semirrígida destinadas a edificios que disponen de una red fija de abastecimiento de agua.

Estos equipos están concebidos para intervenir durante las primeras fases de un incendio y facilitar una actuación inmediata antes de que las llamas alcancen grandes dimensiones.

Aunque la norma se aplica principalmente a edificios convencionales, sus requisitos también pueden utilizarse como referencia en instalaciones industriales especiales, instalaciones marítimas y ambientes especialmente agresivos, siempre que se incorporen las medidas adicionales necesarias para cada situación.

Características de la manguera semirrígida

Uno de los aspectos diferenciadores de esta norma reside en la utilización de la manguera semirrígida.

Este tipo de manguera mantiene su forma durante el desenrollado, evitando pliegues que puedan dificultar el paso del agua y permitiendo que cualquier usuario pueda comenzar la extinción con rapidez.

Entre sus principales ventajas destacan:

  • Despliegue inmediato.
  • Mayor facilidad de manejo.
  • Reducción del esfuerzo físico.
  • Menor riesgo de estrangulamientos.
  • Paso constante del caudal.
  • Mayor estabilidad durante el uso.

Estas características convierten a este sistema en una solución especialmente adecuada para edificios con gran afluencia de público.

Ensayos exigidos por la norma

Antes de obtener la certificación correspondiente, los equipos deben superar numerosos ensayos destinados a comprobar su comportamiento bajo distintas condiciones de funcionamiento.

Entre las pruebas más relevantes destacan:

  • Ensayos hidráulicos.
  • Ensayos de presión.
  • Resistencia del carrete.
  • Funcionamiento de la válvula.
  • Estanqueidad de los racores.
  • Durabilidad del sistema de giro.
  • Resistencia frente a impactos.
  • Ensayos de corrosión.
  • Verificación del marcado.

El cumplimiento de estas pruebas garantiza que la instalación mantendrá sus prestaciones incluso tras años de utilización y exposición a condiciones ambientales variables.

Relación con otras normas de protección contra incendios

La UNE-EN 671-1 forma parte de un conjunto de normas técnicas que regulan distintos aspectos relacionados con las instalaciones de protección contra incendios.

Entre ellas destacan:

  • UNE-EN 671-2, destinada a las Bocas de Incendio Equipadas con manguera plana.
  • UNE-EN 671-3, centrada en las operaciones de mantenimiento e inspección.
  • EN 694, que define las características técnicas de las mangueras semirrígidas.
  • ISO 7010, encargada de normalizar la señalización utilizada para identificar los equipos de protección contra incendios.

Todas estas disposiciones permiten mantener un elevado nivel de uniformidad técnica en las instalaciones europeas.

Relación con el RIPCI y el Código Técnico de la Edificación

La UNE-EN 671-1 regula exclusivamente las características del producto, mientras que el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, establece las condiciones relativas a la instalación, puesta en servicio, mantenimiento, inspecciones periódicas y empresas habilitadas.

Por su parte, el Código Técnico de la Edificación determina en qué edificios resulta obligatoria la instalación de estos sistemas según el uso del inmueble, la ocupación prevista, la superficie construida y el nivel de riesgo existente.

Ambas disposiciones resultan complementarias y garantizan que los equipos instalados respondan correctamente durante toda su vida útil.

Beneficios de disponer de equipos certificados

La utilización de equipos fabricados conforme a la UNE-EN 671-1 proporciona numerosas ventajas tanto para los propietarios de edificios como para las empresas responsables del mantenimiento.

Entre los beneficios más destacados se encuentran:

  • Mayor fiabilidad del sistema.
  • Funcionamiento inmediato.
  • Mayor resistencia al desgaste.
  • Reducción del riesgo de averías.
  • Cumplimiento de la normativa vigente.
  • Mayor facilidad durante las inspecciones técnicas.
  • Identificación clara mediante marcado CE.
  • Elevada durabilidad de todos los componentes.

Estos aspectos permiten incrementar la seguridad de las personas, reducir los daños materiales y facilitar una respuesta eficaz durante cualquier emergencia relacionada con un incendio.

La UNE-EN 671-1 constituye la referencia técnica imprescindible 

La UNE-EN 671-1 constituye la referencia técnica imprescindible para garantizar que las Bocas de Incendio Equipadas con manguera semirrígida ofrecen las máximas garantías de calidad, seguridad y funcionamiento. Su cumplimiento asegura que cada componente del sistema haya superado rigurosos ensayos de resistencia, estanqueidad y comportamiento hidráulico, proporcionando una respuesta inmediata cuando más se necesita. 

La correcta aplicación de esta norma, junto con el cumplimiento del RIPCI y del Código Técnico de la Edificación, permite disponer de instalaciones de protección contra incendios fiables, duraderas y preparadas para actuar eficazmente desde los primeros instantes de una emergencia.

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